
Ars Longa posee un variado set de instrumentos de percusión (jembe, pandereta, tambor...) que utiliza para recrear y enriquecer rítmicamente su repertorio. Pone especial énfasis en las obras del Renacimiento y Barroco hispanoamericanos tanto profanas como religiosas en cuyos textos no falta la alusión a dichos instrumentos, como sucede en el villancico de Navidad <i>Ay andar, andar</i> de Juan de Araujo, que versa diciendo: «a tocar todo pandero/nadie se podrá excusar/que donde hay mucho concurso/muchos panderos abrá».